lunes, 27 de julio de 2009

CAPACIDAD DE TOLERANCIA

DIAMANTES EN EL SER HUMANO
(Autor Desconocido)
Un maestro llevó a un discípulo que hablaba mal de sus compañeros a un charco de lodo. Sacó de su bolsillo unos diamantes y le preguntó: ¿Qué ves? -El discípulo respondió con seguridad- Unos diamantes.
Luego el maestro arrojó las gemas al lodo y el discípulo gritó sorprendido: ¡Maestro los diamantes! ¡Ya no podremos encontrarlos!
El maestro continuo: Podrás encontrarlos y también la verdadera felicidad cuando aprendas a vivir y a convivir con tus compañeros. Entonces y sólo entonces encontrarás los diamantes, que según tú ellos no poseen. Actualmente el lodo que rodea tu capacidad para descubrir y ver los diamantes en tus semejantes está nublando tus sentidos, quita el lodo de tus ojos y encontrarás los diamantes, perlas y joyas preciosas que existen en tus compañeros y todos los seres humanos que te rodean.

¿YA TE DISTE CUENTA DE LO QUE ERES CAPAZ DE HACER?

EL HALCÓN QUE NO VOLABA

(Autor Desconocido)


Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón, él los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero no sabía lo que le sucedía al otro; indicó que no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí.

El rey mandó a llamar a sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave.

Entonces, encargó la misión a los miembros de la Corte, pero nada sucedió.

Por la ventana de sus habitaciones, el Monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil. Al final difundió el problema entre todos sus súbditos, y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente en los jardines.

Traedme al autor de ese milagro, dijo. Enseguida le presentaron a un campesino. "¿Tú hiciste volar el halcón?" ¿Cómo lo hiciste? ¿Acaso eres mago?, le preguntó el rey.

Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó: "No fue díficil, su Alteza. Sólo corté la rama, donde estaba parado, el pájaro se dio cuenta que tenía alas y se largo a volar".

¿CUÁL ES TU RIQUEZA?


LA RIQUEZA FAMILIAR
(Autor desconocido)


Una vez, el padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un viaje por el campo, con el firme propósito de que este viera cuán pobre era la gente del campo, que comprendiera el valor de las cosas y lo afortunado que eran ellos.

Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa le pregunta el padre a su hijo:



  • ¿Qué te pareció el viaje?


  • Muy bonito papá, le respondió el hijo.


  • ¿Viste que tan pobre y necesitada puede ser la gente?


  • Si papá, le replicó el niño.


  • Y, ¿qué aprendiste?...

Que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.


Nosotros tenemos una piscina de 25 metros, ellos tienen un riachuelo que no tiene fin.


Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas del cielo que iluminan su inmenso patio.


Nuestro patio llega hasta el borde de la casa, el de ellos tiene todo un horizonte.


Especialmente papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia. Tú y mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.


Al terminar el relato, el padre se quedó mudo... y su hijo agregó:


¡¡¡Gracias papá, por enseñarme lo rico que podríamos llegar a ser!!!

martes, 21 de julio de 2009

¿Y TÚ? DE QUÉ TE QUEJAS

Muchas veces nos quejamos por no poseer ciertas cosas materiales, despreciamos, desvaloramos y menospreciamos las que tenemos, aún nuestra apareciencia física y encontramos obstáculos en cada paso que damos y nos olvidamos de lo grande que somos interiormente. No importa cuanto luchemos por mejorar nuestra apariencia física si no logramos vencernos a nosotros mismos en vano sería nuestro esfuerzo.

HAZ CLICK EN LA SIGUIENTE DIRECCIÓN Y OBSERVA Y ANALIZA EL MENSAJE.

http://www.youtube.com/watch?v=0RiTJzcTFQE

domingo, 19 de julio de 2009

FIEL HASTA DESPUES DE LA MUERTE

NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO
(Autor Desconocido)

Un hombre, su caballo y su perro caminaban por una calle. Después de mucho andar, el hombre se dio cuenta que tanto él, como su caballo y su perro habían muerto en un accidente (a veces los muertos toman tiempo para comprender su nueva condición). La caminata era muy larga, montaña arriba; el sol era fuerte, y ellos estaban cansados, sudados y tenían mucha sed. Necesitaban desesperadamente agua. En una curva del camino vieron una puerta magnífica, toda de mármol, que conducía a una plazoleta con piso de oro, en el centro de la cual había una fuente de la que manaba agua cristalina. El caminante se dirigió al guardián que, dentro de una ornamentada casilla, vigilaba la entrada.
"Buenos días", le dijo.
"Buenos días", respondió el guardián.
"¿Qué lugar es este, tan lindo?" preguntó el hombre.
"Este es el Cielo", fue la respuesta.
"Qué suerte que llegamos al Cielo! Estamos con mucha sed", dijo el hombre.
"Pues el señor puede entrar y beber agua a voluntad", contestó el guardián, indicándole la fuente.
"Mi caballo y mi cachorro también están sedientos", comentó el hombre.
"Lo lamento mucho", dijo el guardián, "pero aquí no se permite la entrada a los animales".
"Pero ellos me han acompañado siempre", dijo el hombre.
El guardián se limitó a menear la cabeza negativamente. El hombre quedó muy desilusionado, porque su sed era grande, pero decidió no beber si sus amigos no podían hacerlo. Así que prosiguió su camino. Después de mucho caminar montaña arriba, con sed y cansancio multiplicados, llegaron a un sitio cuya entrada estaba marcada por una vieja puerta entreabierta. La puerta se abría hacia un amplio camino de tierra, con verdes árboles a ambos lados que brindaban buen cobijo del sol. A la sombra de uno de ellos había un anciano de blanca barba, apoyada sobre el tronco; parecía adormilado, con la cabeza cubierta por un sombrero. El caminante se aproximó.
"Buenos días", le dijo.
"Buenos días", respondió el anciano.
"Estamos con mucha sed, mi caballo, mi perro y yo. ¿Hay algún lugar donde podamos encontrar agua?"
"Detrás de aquellos matorrales hay un manantial", contestó el anciano. "Pueden beber a voluntad".
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta el manantial, y finalmente pudieron calmar la sed y refrescarse. Al volver hasta donde estaba el anciano, el hombre le agradeció.
"Pueden volver cuando quieran", fue la respuesta.
"A propósito", dijo el caminante, "¿cuál es el nombre de este lugar?".
"Están en el cielo", contestó el anciano con una sonrisa.
"¡Pero no es posible!" exclamó el hombre. "¡El guardián que estaba al pié de la montaña, junto al gran portal de mármol, nos dijo que el Cielo era aquel!"
"No, aquello no es el cielo, es el infierno."
El caminante quedó perplejo.
"Pero entonces, esa es una información falsa, y puede causar grandes confusiones"
"De ninguna manera", respondió el anciano.- "Recuerda que el infierno siempre ha sido, es y será un espejismo para los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos….. "

martes, 14 de julio de 2009

EL GRAN PODER DE DIOS




Lee, analiza y reflexiona.

lunes, 13 de julio de 2009

FORTALECE TU ALMA

LAS ESPOSAS DEL REY

Había una vez un rey que tenía cuatro esposas.

Él amaba a su cuarta esposa más que a las demás y la adornaba con ricas vestiduras y la complacía con las delicadezas más finas. Solo le daba lo mejor.

También amaba mucho a su tercera esposa, pero no más que la anterior, y siempre la exhibía en los reinos vecinos. Sin embargo, temía que algún día
ella se fuera con otro.

Pero también amaba a su segunda esposa. Ella era su confidente y sie
mpre se mostraba bondadosa, considerada y paciente con él. Cada vez que el Rey tenía un problema, confiaba en ella para que le ayudará a salir de los tiempos difíciles.

La primera esposa del Rey era una compañera muy leal y había hecho grandes contribuciones para mantener tanto la riqueza como el reino del monarca. Sin embargo, él no amaba a su primera esposa y aunque ella le
amaba profundamente, apenas si él se fijaba en ella.

Un día, el Rey enfermó y se dió cuenta de que le quedaba poco tiempo de vida. Pensó acerca de su vida de lujo y caviló: "Ahora tengo cuatro esposas co
nmigo, pero cuando muera, estaré solo".

Así que le preguntó a su cuarta esposa: "Te he amado más que a las demás, te he dotado con las mejores vestimentas y te he cuidado con demasiado esmero. Ahora que estoy muriendo, ¿Estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía
?" "¡Ni pensarlo mi señor, respondio!" y se alejó sin decir más palabras. Su respuesta penetró en su corazón como un cuchillo filoso.

El entristecido monarca le preguntó a su tercera esposa: "Te he amado toda mi vida. Ahora que estoy muriendo, ¿Estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?" "¡No!", contestó la tercera esposa. "¡La vida es demasiada
buena! ¡Cuando mueras, pienso volver a casarme!" Su corazón experimentó una fuerte sacudida y se puso frío.

Entonces preguntó a su segunda esposa: "Siempre he venido a ti por ayuda y siempre has estado allí para mí. Cuando muera, ¿Estarías dispuesta a seguirme y ser mi compañía?" "¡Lo siento, no puedo ayudarte esta vez!", contestó la segunda esposa. "Lo más que puedo hacer por tí es enterrarte". Su respuesta vino como un relámpago estruendoso que devastó al Rey.

Entonces escuchó una voz: "Me iré contigo y te seguiré adondequiera que vayas".
El Rey dirigió la mirada en la dirección de donde provenía la voz y allí estaba su primera esposa. Sé veía tan delgaducha, sufría de desnutrición. Profundamente afectado el monarca dijo: "¡Debí haberte atendido mejor cuando tuve la oportunidad de hacerlo!". Y murió

En realidad, todos tenemos cuatro esposas en nuestras vidas:
  1. Nuestra primera esposa es nuestro cuerpo. Invertimos demasiado en él para tratar de vernos bien ante los demás. Pero nos dejará cuando muramos.
  2. Nuestra tercera esposa son nuestras posesiones, condición social y riqueza. No importa quien hayamos sido, cuanto hayamos tenido, pero cuando muramos van a ir a parar a manos de otras personas.
  3. Nuestra segunda esposa es nuestra familia y amigos. No importa cuanto nos hayan querido y nos haya apoyado, lo más que pueden hacer es acompañarnos hasta el sepulcro.
  4. Y nuestra primera esposa es nuestra alma, frecuentemente ignorada en la búsqueda de la fortuna, el poder y los placeres del ego. Sin embargo, es la única que nos acompañará a donde quiera que vayamos. Fortalecela a través de la humildad y práctica de la voluntad de Dios constantemente.



CUMPLIENDO LA VOLUNTAD DE DIOS



EL OSO Y EL ZORRO

Un buen día un hombre paseaba por el bosque cuando se encontró con un zorro herido. La pobre criatura se había roto las cuatro patas mientras intentaba huír de un cazador y estaba tan malherida que ni siquiera podía moverse para encontrar alimento.

El hombre sintió lástima por el animal y decidió acercarse a él. Pero mientras lo hacía un gigantesco oso que se asomaba entre los árboles, arrastrando los despojos del animal que acababa de devorar. El oso pareció no interesarle el zorro y de hecho, dejó caer los restos cerca de ellos y se dio media vuelta en busca de otro animal que llevarse a la boca. Los desperdicios cayeron junto al zorro, que se lanzó sobre la poca carne que quedaba con enorme ansiedad.

Al día siguiente, el hombre volvió al bosque. Una vez más, el oso había dejado un apetitoso bocado cerca de donde yacía el flaco y debilucho zorro y nuevamente el zorro se había avalanzado sobre la comida. El tercer día, al volver al bosque, la escena se repetía.

El hombre reflexionó detenidamente sobre lo que había visto.

Si Dios se preocupa tanto por el zorro - se dijo a sí mismo -, ¿Cuánto más se preocupará por mí...? Mi fe no es lo suficientemente fuerte, debo aprender a confiar en Dios con la misma intensidad que el zorro.

Acto seguido, el hombre se arrodilló en el bosque, y, con la mirada puesta en el cielo, exclamó:
- Señor, el zorro me ha demostrado lo que es tener fe en tí. A partir de este momento me entrego a tí en cuerpo y alma. Confío en que cuides de mí, como el oso cuida al zorro.

Dicho esto, el hombre se acostó en el suelo a la espera de que Dios se ocupará de él. Transcurrió un día y no sucedió nada. El hombre empezó a tener hambre. Pasó otro día y seguía sin ocurrir algún suceso. El hombre empezó a mosquearse. El tercer día, no había señales de Dios tampoco, el hombre se enfadó y dijo:
"Señor, quieres más a ese zorro que a mí. ¿Por qué no te preocupas de mí, pues yo confío mucho en tí? ¿Por qué no me alimentas?".

Por fin, el hambre obligó al hombre a volver al pueblo. En una de las calles del pueblo, se topó con un niño hambriento. No pudo contenerse y le manifestó a Dios su molestia y enojo y dijo: "¿Por qué no haces algo para ayudar a este pobre niño".
Dios le contestó: "Ya lo hice, te he creado a tí. Pero tú has decidido seguir el ejemplo del zorro y no el del oso, aunque el zorro con razón asumió esa situación en la que lo viste, pero tú..."

jueves, 9 de julio de 2009

EL VALOR QUE NOS DAMOS


VALES LO QUE CREES QUE VALES
(Autor desconocido)

Mayra, con el rostro abatido de pensar, se reúne con su amiga Carmen en un restaurante a tomar un café. Deprimida, descargó en ella sus angustias... Qué mi papá y mi mamá no me entienden ni me dan dinero, mi novio me engaño, en el instituto me dejan muchos trabajos, mi mejor amiga ya no me habla..., le contó todo lo que la agobiaba en ese momento. Todo parecía estar mal en su vida.
Carmen introdujo su mano derecha en el bolso que andaba, sacó un billete de Q. 100.00 quetzales y le dijo: ¿Quieres este billete?... Mayra confundida al principio, le contestó: Claro, Carmen..., son cien quetzales ¿Quién no los querría?, le dijo.
Entonces Carmen tomó el billete en una de sus manos y la empuño arrugándolo hasta hacerlo una pequeña bolita de papel.
Carmen mostro la bolita de papel en la que se había convertido el billete de Q. 100.00 quetzales, y le volvió a preguntar a Mayra: Y ahora, ¿lo quieres todavía?
Mayra contestó: Carmen no se que pretendes con esto, pero siguen siendo Q. 100.00 quetzales, y claro que lo aceptaré si me los das.
Carmen desdobló el billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie en el piso, levantádolo luego sucio y arrugado. ¿lo sigues queriendo? le pregunta a Mayra.
Mira Carmen, dijo Mayra, sigo sin entender a donde quieres llegar o que quieres que diga, pero aún sigue siendo un billete de Q. 100.00 quetzales y mientras no lo destruyas totalmente o lo quemes aún conserva su valor.
Entonces Carmen, sonríe y le dice a Mayra: Aunque las cosas no te salgan como quieres, aunque creas que todo ha llegado a su fin, aunque creas que ya no hay solución porque estás sintiendo que los problemas te están pisoteando feo y se te están arrugando los sentimientos, TÚ sigues siendo tan valiosa como siempre lo has sido. Lo que debes de preguntarte es: cuánto vales en realidad y en cuánto te estás valorando por las circunstancias. Recuerda que NOSOTROS los seres humanos no perdemos nuestro valor por los problemas que atravesamos o lo golpeados que la vida nos ha dejado en algún momento, pues mientras hay vida tenemos esperanza.
Mayra se quedó mirando a Carmen sin atinar ni decir palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Carmen puso el arrugado y sucio billete sobre la mesa, al lado de Mayra, y con una sonrisa le dijo: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal..., pero recuerda que me debes un billete nuevo de Q. 100.00 quetzales, pues lo puedo necesitar con la próxima amiga o amigo que se encuentre en la misma situación que tú.
Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Mayra volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada sonrisa llena de energía llamó al mesero y pago la cuenta.

martes, 7 de julio de 2009

Tú eres tu Límite


MURIÓ LA PERSONA QUE IMPEDÍA TU CRECIMIENTO
(Autor Desconocido)

Un día, cuando los alumnos, docentes y personal administrativo y de servicio llegaron a estudiar, encontraron en la Dirección del Instituto un enorme letrero en el que estaba escrito: "Ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de USTED en está institución. Está invitado al velorio en el área de deportes".
Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba impidiendo el crecimiento de sus compañeros en la institución.
La agitación en el área deportiva era tan grande que fue necesario llamar al Director y Docentes para organizar la fila en el velorio.
Conforme los alumnos y personal docente, administrativo y de servicio iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba, ¿Quién será el que estaba impidiendo mi progreso? ¡Que bueno que el infeliz se haya muerto! decían calladamente.
Los estudiantes, personal docente, administrativo y de servicio agitados se aproximaban, uno a uno, al ataúd, miraban al difunto y trabagan seco.
Se quedaban unos minutos en el más absoluto silencio, como si les hubieran tocado lo más profundo del alma. Pues bien, en el fondo del ataúd había un espejo..., cada uno se veía a sí mismo..., con el siguiente letrero: "Solo existe una persona capaz de impedir tu crecimiento: TU MISMO".
Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en tu vida. eres la única persona que puede perjudicar tu vida y eres la única persona que se uede ayudar a sí misma.
Tu vida no cambia:
  • Cuando cambia tu jefe.
  • Cuando cambian tus amigos.
  • Cuando cambian tus padres.
  • Cuando cambia tu pareja.
  • Cuando cambian tus maestros
Tu vida cambia, cuando cambias, eres el único responsable por ella.
Nada va a cambiar a tu alrededor si tu no cambias, debes de tener la valentía y la prudencia de cambiar en beneficio del crecimiento de tu persona.

lunes, 6 de julio de 2009

PROBLEMA DE ACTITUD


LOS TRES LEONES

(AUTOR DESCONOCIDO)

En una selva vivían tres leones. Un día el representante electo por los animales, la jirafa, los convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión: Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero hay una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?

Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si: -Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no es correcto ya que somos muy amigos... Necesitamos saber cual será el elegido, pero ¿Cómo descubrirlo?

Otra vez los animales se reunieron y después de mucho pensar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada: Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres escalen la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.

La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.

· El primer león intentó escalar y no pudo llegar.

· El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.

· El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.

Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?

En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra: ¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.
¿Cómo?, Preguntaron todos. Es simple... dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la montaña.

El primer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!

El segundo león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!

El tercer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.

La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de sí mismo, y está preparado para ser rey de los demás.

Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado. El Rey de los Animales.

sábado, 4 de julio de 2009

El primer diamante

La vida es el primer regalo que Dios le ha otorgado al ser humano. Es uno de los milagros y maravillas que aún los ingenieron genéticos no han logrado superar ni lograrán hacerlo, por más que practiquen la clonación, que no es lo mismo que crear vida.
Nosotros los seres humanos somos muy competitivos, esto lo traemos por naturaleza, desde el momento de la fecundación. Pues cuando el óvulo de nuestra madre estuvo maduro y listo para ser fecundado nuestro padre aportó millones de espermatozoides para que uno de ellos logrará ingresar en ese óvulo maduro y nosotros, tu y yo, les ganamos a los demás espermatozoides, pues solamente nosotros logramos ingresar en él. A menos que fueran gemelos, trillizos, cuatrillizos, etc. entonces serían más los que lograron ingresar. Pero ganamos, ganamos y ganamos... Esto debería de hacernos pensar cada día, si "yo" logré ganarle a millones, cuál es el objetivo de mi vida sobre la tierra. Piensa, amigo, Piensa.
Es muy importante que conozcas para que recibiste ese regalo maravilloso y que hoy deberías estar disfrutando, no lo desperdicies en drogar, alcohol, sexualidad desenfrenada y en otras lacras sociales que en nada te beneficien menos a tu familia y a los que se precupan por tí. Respira profundo y pídele orientación a Dios para que guíe tus pensamientos y acciones. Pero sobre todo escucha su voz si le pides ayuda... Hasta pronto.