VALES LO QUE CREES QUE VALES
(Autor desconocido)
Mayra, con el rostro abatido de pensar, se reúne con su amiga Carmen en un restaurante a tomar un café. Deprimida, descargó en ella sus
angustias... Qué mi papá y mi mamá no me entienden ni me dan dinero, mi novio me engaño, en el instituto me dejan muchos trabajos, mi mejor amiga ya no me habla..., le contó todo lo que la agobiaba en ese momento. Todo parecía estar mal en su vida.
Carmen introdujo su mano derecha en el bolso que andaba, sacó un billete de Q. 100.00 quetzales y le dijo: ¿Quieres este billete?... Mayra confundida al principio, le contestó: Claro, Carmen..., son cien quetzales ¿Quién no los querría?, le dijo.
Entonces Carmen tomó el billete en una de sus manos y la empuño arrugándolo hasta hacerlo una pequeña bolita de papel.
Carmen mostro la bolita de papel en la que se había convertido el billete de Q. 100.00 quetzales, y le volvió a preguntar a Mayra: Y ahora, ¿lo quieres todavía?
Mayra contestó: Carmen no se que pretendes con esto, pero siguen siendo Q. 100.00 quetzales, y claro que lo aceptaré si me los das.
Carmen desdobló el billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie en el piso, levantádolo luego sucio y arrugado. ¿lo sigues queriendo? le pregunta a Mayra.
Mira Carmen, dijo Mayra, sigo sin entender a donde quieres llegar o que quieres que diga, pero aún sigue siendo un billete de Q. 100.00 quetzales y mientras no lo destruyas totalmente o lo quemes aún conserva su valor.
Entonces Carmen, sonríe y le dice a Mayra: Aunque las cosas no te salgan como quieres, aunque creas que todo ha llegado a su fin, aunque creas que ya no hay solución porque estás sintiendo que los problemas te están pisoteando feo y se te están arrugando los sentimientos, TÚ sigues siendo tan valiosa como siempre lo has sido. Lo que debes de preguntarte es: cuánto vales en realidad y en cuánto te estás valorando por las circunstancias. Recuerda que NOSOTROS los seres humanos no perdemos nuestro valor por los problemas que atravesamos o lo golpeados que la vida nos ha dejado en algún momento, pues mientras hay vida tenemos esperanza.
Mayra se quedó mirando a Carmen sin atinar ni decir palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Carmen puso el arrugado y sucio billete sobre la mesa, al lado de Mayra, y con una sonrisa le dijo: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal..., pero recuerda que me debes un billete nuevo de Q. 100.00 quetzales, pues lo puedo necesitar con la próxima amiga o amigo que se encuentre en la misma situación que tú.
Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Mayra volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada sonrisa llena de energía llamó al mesero y pago la cuenta.
angustias... Qué mi papá y mi mamá no me entienden ni me dan dinero, mi novio me engaño, en el instituto me dejan muchos trabajos, mi mejor amiga ya no me habla..., le contó todo lo que la agobiaba en ese momento. Todo parecía estar mal en su vida.Carmen introdujo su mano derecha en el bolso que andaba, sacó un billete de Q. 100.00 quetzales y le dijo: ¿Quieres este billete?... Mayra confundida al principio, le contestó: Claro, Carmen..., son cien quetzales ¿Quién no los querría?, le dijo.
Entonces Carmen tomó el billete en una de sus manos y la empuño arrugándolo hasta hacerlo una pequeña bolita de papel.
Carmen mostro la bolita de papel en la que se había convertido el billete de Q. 100.00 quetzales, y le volvió a preguntar a Mayra: Y ahora, ¿lo quieres todavía?
Mayra contestó: Carmen no se que pretendes con esto, pero siguen siendo Q. 100.00 quetzales, y claro que lo aceptaré si me los das.
Carmen desdobló el billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie en el piso, levantádolo luego sucio y arrugado. ¿lo sigues queriendo? le pregunta a Mayra.
Mira Carmen, dijo Mayra, sigo sin entender a donde quieres llegar o que quieres que diga, pero aún sigue siendo un billete de Q. 100.00 quetzales y mientras no lo destruyas totalmente o lo quemes aún conserva su valor.
Entonces Carmen, sonríe y le dice a Mayra: Aunque las cosas no te salgan como quieres, aunque creas que todo ha llegado a su fin, aunque creas que ya no hay solución porque estás sintiendo que los problemas te están pisoteando feo y se te están arrugando los sentimientos, TÚ sigues siendo tan valiosa como siempre lo has sido. Lo que debes de preguntarte es: cuánto vales en realidad y en cuánto te estás valorando por las circunstancias. Recuerda que NOSOTROS los seres humanos no perdemos nuestro valor por los problemas que atravesamos o lo golpeados que la vida nos ha dejado en algún momento, pues mientras hay vida tenemos esperanza.
Mayra se quedó mirando a Carmen sin atinar ni decir palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Carmen puso el arrugado y sucio billete sobre la mesa, al lado de Mayra, y con una sonrisa le dijo: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal..., pero recuerda que me debes un billete nuevo de Q. 100.00 quetzales, pues lo puedo necesitar con la próxima amiga o amigo que se encuentre en la misma situación que tú.
Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Mayra volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada sonrisa llena de energía llamó al mesero y pago la cuenta.
nosotros como seres humanos valemos mas que todo el oro del mundo, sin importar las circustancias, nunk perdemos lo que somos...sal2
ResponderEliminardios nos a puesto en este lugar para ayudar a las personas recuerda que Dios mando a Jesus a servir no a ser servido aun sabiendo que era hijo de
ResponderEliminarun Dios todo poderoso
nosotros somos personas no cosas para que nos conparen con dinero pero nosotros valemos mucho pero no dinero
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