domingo, 16 de agosto de 2009

ES MEJOR LA MIEL QUE LA HIEL

LOS ENEMIGOS DEL EMPERADOR

En un lejano pueblo de China, se cuenta que cierto Emperador Chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su Imperio había una rebelión convocó a todos sus Ministros y Jefes Militares y les dijo: "Preparaos. Vamos. Seguidme, que iré y destruiré a mis enemigos".

Cuando el Emperador y sus tropas llegaron a donde estaban los rebeldes, los trato cariñosamente, quienes por gratitud, se sometieron de nuevo a su autoridad.

Todos los que formaban el séquito del Emperador pensaron que después de esto les ordenaría la ejecución de todos aquellos rebeldes que se habían sublevao a su autoridad, pero se sorprendieron en gran manera al ver que el Emperador trataba generosamente y con gestos altruistas a los rebeldes.

Entonces el Primer Ministro preguntó con mucha molestia al Emperador: ¿De está manera cumples con vuestro mandato, Excelencia?. Recuerda que tú dijistéis que veníamos a destruir a vuestros enemigos. Y los habéis perdonado a todos, y es más los tratáis con cariño.

Entonces el Emperador, con la misma actitud generosa le dijo: Os prometí destuir a mis enemigos, es cierto, pero acaso no veis que ya nadie es mi enemigo; he hecho que todos sean mis amigos ahora.

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